Un nuevo mundo sin gravedad

Un grupo de niños sin gravedad descendió bruscamente desde el Reino de las Estrellas, aterrizando en un mundo mágico lleno de luz y color. Los niños eran descendientes de Zéfiro, el niño cuyo deseo de volar le fue concedido. Estaban rodeados de una energía especial, que hacía que la realidad pudiera cambiar de manera misteriosa.


Los aldeanos estaban encantados de verlos y decidieron revelarles el poder mágico que tenían. Esta magia se vinculaba a los elementos y permitía que los niños crearan, destruyeran y manipularan su entorno como si fuera un juego.


Lentamente, los niños sin gravedad crearon un mundo nuevo, alejado de los conflictos y las tensiones de la antigua aldea. Un mundo sin colores ni luces, donde nadie envejecía ni estaba sujeto a la gravedad. Era un mundo donde todos eran conscientes del universo, donde tenían la libertad de ser lo que eran.


El Reino de los Niños Sin Gravedad se extendió, con aldeanos que compartían fe y convicción, pero también abrazaban la diversidad. Esta leyenda, es contada con el pasar de los años como una historia de cómo los deseos se cumplen, de cómo el amor puede superar cualquier barrera, y de cómo los niños sin gravedad nos enseñaron a soñar y creer en la magia.

Comentarios