Eryllam

 Unos 100 años después del hechicero de la isla mágica, el pueblo de la isla mágica seguía brindando su aprecio por la magia. Su historia se contaba de generación en generación y sus leyendas se contaban en los bosques y praderas. La gente de toda la región conocía el nombre del hechicero y hablaban con reverencia de sus hazañas.


El gran nieto del mago, Eryllame, era un anciano sabio y respetado por todos a su alrededor. Se especulaba que él había nacido con profundos conocimientos de la magia que le habían sido transmitidos por su abuelo.


Las historias de Eryllame volaban alrededor de la isla como una bandada de pájaros. Se decía que usaba su magia para curar enfermedades, controlar el clima y hasta para conceder deseos. Incluso los huéspedes más escépticos que visitaban la isla mágica se sentían atraídos hacia el poder de Eryllame.


Y entonces, una mañana de primavera, un barco navegó hasta el puerto de la isla. Saltó a la vista que el capitán era un mago, un extranjero que buscaba conocimientos acerca de la magia legendaria de la isla. Pronto descubrió que nadie podía superar la habilidad de Eryllame.


El mago se sintió tan intrigado por las habilidades de Eryllame, que lo comprometió para convertirse en su pupilo. Bajo la tutela de Eryllame, el mago aprendió todos los secretos de la magia de la isla mágica. Cuando por fin el tiempo de su estancia terminó, el mago se fue con los conocimientos antiguos de la magia del hechicero de la isla mágica, que serían utilizados por su maestro en su lugar de origen.


Durante los siguientes años, anunciarios y magos de todas partes del mundo visitaron la isla, buscando la misma sortija mágica y los conocimientos de Eryllam. Aunque el pueblo de la isla seguía cuidando sus secretos, una parte de su magia se estaba divulgando y ahora había gente de todas partes del mundo practicando la magia del hechicero de la isla mágica.


La magia de Eryllam fue la única herencia que los habitantes de la isla mágica podrían decir que habían obtenido de su hechicero de los tiempos antiguos. Iban a guardar su recuerdo por siempre, y no se olvidarían de los maravillosos logros de su primer mago.

Comentarios